El Real Madrid ha vencido esta noche por 86-76 al Partizan en el partido correspondiente a la Euroliga disputado en el Movistar Arena. Una primera mitad de sobresaliente, clave principal del triunfo del conjunto merengue además de saber contener la reacción serbia tras el descanso. Walter Tavares (8 puntos, 8 rebotes, 1 asistencia y 14 de valoración) fue de los mejores en las filas blancas y Carlik Jones (19 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias) destacó en el equipo balcánico.
El encuentro comenzó con igualdad y con un Real Madrid que buscó generar ventajas desde el perímetro. Los de Pedro Martínez encontraron buenas situaciones de lanzamiento y aprovecharon los espacios para castigar desde fuera, con aportaciones tempranas de jugadores como Chuma Okeke y Alberto Abalde. Sin embargo, el Partizan respondió gracias a Carlik Jones y el surdudanés asumió buena parte de la responsabilidad ofensiva de los suyos y mantuvo a su equipo en el partido durante los primeros minutos. El marcador reflejaba esa igualdad, con un 12-12 mediado el primer periodo. El Real Madrid, no obstante, encontró soluciones con la entrada de sus rotaciones. Timothé Luwawu-Cabarrot aportó energía y acierto en un tramo decisivo, combinando puntos con una asistencia y una recuperación, mientras Andrés Feliz puso el broche al cuarto con un triple sobre la bocina. Con un marcador de 27-19 finalizó el primer cuarto. En el segundo cuarto, Real Madrid dio continuidad a su buen final de período anterior y con un parcial de 8-0 amplió la diferencia obligando a Joan Peñarroya a detener el encuentro. Los madridistas defendían con intensidad, dificultaban la circulación del balón rival y encontraban soluciones ofensivas sin depender de un único jugador. Jaime Pradilla destacó en ese inicio, mientras Nick Smith Jr. aprovechó sus minutos para sumar nueve puntos durante la primera mitad. El Madrid llegó a disfrutar de una máxima ventaja de 19 puntos, una diferencia que parecía encarrilar el encuentro antes del descanso. El Partizan trató de reaccionar a través de Ethan Thompson, que encadenó siete puntos consecutivos para reducir la distancia. Los serbios encontraron también oportunidades desde la línea de tiros libres cuando los locales entraron en bonus, pero no lograron frenar el buen momento madridista. En los minutos finales volvió a aparecer Walter Tavares importante tanto en ataque como en el rebote. La aportación del gigante caboverdiano permitió al Madrid recuperar parte del terreno perdido y marcharse a los vestuarios con un contundente 53-37.
Tras el paso por los vestuarios cambió el desarrollo del encuentro. El Partizan salió con mucha más energía y aprovechó los errores madridistas para firmar un parcial de 0-9 que redujo la diferencia hasta los siete puntos. Carlik Jones y Ethan Thompson volvieron a asumir protagonismo, y el conjunto serbio encontró más facilidad para atacar ante una defensa blanca que había perdido parte de la solidez mostrada antes del descanso. Tavares puso fin a la sequía madridista con un mate, pero los visitantes mantuvieron su ritmo y lograron convertir el tercer cuarto en un intercambio de canastas. El Madrid ya no dominaba con la misma claridad y tuvo que buscar nuevas respuestas para evitar que su rival completara la remontada. La vuelta de Tavares a la pista resultó importante para recuperar presencia defensiva y proteger la zona. En ataque, Campazzo y Pradilla contribuyeron a devolver la tranquilidad al conjunto blanco, que consiguió frenar el avance serbio y recuperar una ventaja superior a los diez puntos. El Partizan ganó el parcial del tercer cuarto por 18-20, pero el Madrid consiguió cerrar el periodo con un marcador de 71-57. El último período comenzó con el Real Madrid decidido a evitar más sobresaltos. Théo Maledon y Facundo Campazzo dieron un paso adelante y contribuyeron a ampliar de nuevo la diferencia hasta alcanzar los 18 puntos. La ventaja llegó incluso a los 20 puntos, obligando a Peñarroya a solicitar un tiempo muerto para intentar frenar el nuevo impulso local. Sin embargo, el Partizan no se rindió. Los serbios aprovecharon algunos minutos de menor acierto madridista para encadenar un parcial de 0-10 que volvió a reducir la distancia y obligó a Pedro Martínez a parar el encuentro. La reacción visitante recordó que el partido aún no estaba completamente cerrado. Maledon respondió con una acción de dos puntos más tiro libre que ayudó a detener la progresión del conjunto balcánico. A partir de ahí, el encuentro perdió ritmo y el Madrid pudo gestionar la ventaja acumulada durante los primeros tres cuartos hasta fijar el resultado definitivo.


















